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Alt1040. Noticias acerca de Internet, diseño, música, cine, opiniones, weblogs y medios

Es uno de los weblogs de tecnología más seguidos de la blogosfera hispana.

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Bitelia. Blog de software, internet y servicios web

Software y aplicaciones para mejorar tu vida, guías de uso, trucos, listas, noticias y todo sobre tecnología.

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Xataka. Publicación de noticias sobre gadgets y tecnología.

Últimas tecnologías en electrónica de consumo y novedades tecnológicas en móviles, tablets, informática, etc.

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Wwwhatsnew. Aplicaciones, marketing y noticias en la web.

Servicios que os pueden ser útiles para dibujar, gestionar tareas, hacer amigos, encontrar restaurantes...

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Fayerwayer. Discusiones y opiniones de lo ultimo en tecnología y gadgets

Con secciones dedicadas a Internet, Software o Redes Sociales es un referente a nivel de tecnología en español.

3 de octubre de 2026

¿Tienen futuro los blogs de tecnología? 13 años de historia

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En diciembre de 2012, este blog publicó sus primeras cuatro entradas. Tres meses después, Google anunció que cerraría Google Reader, la herramienta con la que media blogosfera seguía a sus autores favoritos. Desde entonces hemos visto desaparecer redes sociales, nacer plataformas de newsletters y llegar buscadores que responden sin enviarte a ningún sitio. Y aquí seguimos. Esta es la entrada número 280 de TecnoBlog, y merece una pregunta incómoda: ¿tiene sentido seguir escribiendo un blog de tecnología en español en 2026?.


Para responderla conviene mirar atrás. No por nostalgia, sino porque la historia de los blogs es, en buena medida, la historia de quién controla la puerta de entrada a la información.

Diciembre de 2012: empezar justo antes del terremoto


Cuando publicamos nuestras primeras entradas, el lector RSS de Google era la forma natural de seguir blogs. Había nacido en octubre de 2005 y, para mucha gente, abrir Reader era el equivalente digital a leer el periódico por la mañana.

El 13 de marzo de 2013, Google anunció que lo cerraría el 1 de julio, alegando que su uso había bajado y que quería centrarse en menos productos. La reacción fue enorme: según el resumen de Feeder, una petición para salvarlo superó las 100.000 firmas, Feedly sumó más de 500.000 usuarios en 48 horas y NewsBlur pasó de unos 1.500 suscriptores a más de 60.000.

La decisión tuvo un efecto que va más allá del RSS: Google no solo cerró un producto, sino que mandó un mensaje sobre cómo íbamos a descubrir contenido a partir de entonces. La puerta de entrada pasaba de la suscripción voluntaria (yo elijo a quién leo) a las redes sociales (me llega lo que alguien decide mostrarme).

Antes de nosotros: la blogosfera hispana que lo inventó todo


Conviene recordar que cuando este blog empezó, la blogosfera hispana ya tenía más de una década de historia.

Según la cronología de Historia de los Blogs, Eduardo Arcos empezó a publicar en febrero de 2000, con un blog que acabaría convirtiéndose en ALT1040, y ese mismo año creó Bitácoras.net, la primera comunidad de weblogs en español. Poco después llegaría la que Xataka describe como la tercera ola, entre 2003 y 2004, con nombres como Enrique Dans, Microsiervos, Error 500 y la propia Xataka. En 2004 nació además el primer ranking de blogs hispanos, el Top Bitácoras, y en 2008 el directorio presumía de cerca de 300.000 blogs registrados.

Lo más interesante es lo que contaba Antonio Ortiz, fundador de Weblogs SL, en un reportaje de El Cronista: ellos venían de un mundo amateur, de gente que escribía por el placer de comunicarse. Con el tiempo, la demanda cambió: antes la gente quería saber cómo funcionaba un móvil o qué ordenador comprar; hoy lo que se busca es entender cómo la tecnología afecta a nuestras vidas. Esa frase resume bastante bien la evolución del periodismo tecnológico en español.


Personal Blog

2013-2019: la era de las redes (y de los patios cerrados)


Durante los años siguientes, el tráfico de los blogs dependió cada vez más de Facebook, Twitter y, durante un tiempo, Google+. Aquella red social de Google llegó en 2011 con la promesa de plantar cara a Facebook y cerró para particulares el 2 de abril de 2019, eliminando todo su contenido. Más cerca de nuestro ámbito lingüístico, Taringa!, una de las comunidades hispanas más grandes de internet, dejó de funcionar en marzo de 2024 tras casi veinte años.

La lección es incómoda pero clara: las plataformas llegan, crecen y desaparecen; un dominio propio, no. Quien construyó su audiencia únicamente dentro de una red social descubrió que esa audiencia nunca fue suya.

Lo que cuenta nuestro propio archivo


Nos pareció interesante mirar al blog como si fuera un conjunto de datos. El archivo recoge 279 entradas entre diciembre de 2012 y agosto de 2026, con un promedio de unas 20 al año entre 2013 y 2025. El año más productivo fue 2017, con 29 entradas; el más flojo, 2016, con 12. En 2025 publicamos 16 y en lo que llevamos de 2026, ocho.

Las etiquetas funcionan casi como estratos geológicos:

  • jQuery, responsive, Mozilla o Todo Blogger recuerdan la época en la que un blog de tecnología era sobre todo un cuaderno de recursos para quien construía webs.
  • Ciberseguridad acumula 47 entradas y se ha convertido en una de nuestras señas de identidad.
  • La etiqueta IA solo aparece en cinco entradas, y las cinco son de 2026. Es difícil encontrar un cambio de agenda más claro.

Hay otro dato revelador. Entre las entradas populares del blog figuran un tutorial para crear un índice en Blogger (2015), un carrusel de entradas recientes (2014) y un artículo sobre el guion medio (2024). Ninguna es una noticia ni una opinión; las tres son utilidades. Lo útil envejece mucho mejor que lo urgente.

2026: cuando el buscador deja de enviar lectores


Y llegamos al presente. Como contábamos en el artículo sobre el posible fin del buscador, el estudio de Pew Research Center observó que, cuando aparece un resumen de IA en Google, los usuarios hacen clic en un resultado tradicional en el 8% de las visitas, frente al 15% cuando no aparece.

Es el mismo patrón de 2013, pero con una vuelta de tuerca: entonces nos quitaron el lector; ahora nos quitan el clic. En ambos casos, la información sigue existiendo y alguien sigue produciéndola. Lo que cambia es quién se queda con la relación con el lector.

El regreso de lo pequeño


Lo curioso es que, en paralelo, están reapareciendo fórmulas que dábamos por viejas.

RSS. Wwwhatsnew, uno de los blogs hispanos de referencia, defendía en mayo de 2026 que el cierre de Google Reader no mató al RSS, sino que lo liberó de una dependencia y recomendaba montar un lector propio con unas veinte fuentes. No es un fenómeno nuevo: en 2021, Orange recordaba que unos 30 millones de sitios web seguían manteniendo su RSS actualizado.

Newsletters. Substack, lanzada en 2017, alcanzó los 5 millones de suscripciones de pago en 2025 y, según Forbes Argentina, ya suma 8,4 millones, un 68% más. Es, en el fondo, la misma idea que un blog con RSS: una relación directa entre quien escribe y quien lee, sin intermediarios.

La «web pequeña». Proyectos como Kagi Small Web curan más de 30.000 blogs, canales y proyectos de personas reales, como respuesta a una web dominada por algoritmos, publicidad y contenido generado automáticamente. Y el movimiento IndieWeb defiende desde hace años publicar primero en tu propio sitio.

Conviene, eso sí, no entusiasmarse demasiado. Algunos autores hispanos recuerdan con realismo que la inmensa mayoría de usuarios seguirá en plataformas cerradas por pura comodidad, porque ahí están sus amigos, su familia y su trabajo. Un blog no va a competir con una red social en alcance. Pero tampoco lo necesita.

Qué ha cambiado y qué no


Lo que ha cambiado:

  • Cómo llegamos a un artículo. Del lector RSS y el directorio de blogs a las redes, los buscadores y, cada vez más, los asistentes de IA.
  • Qué esperamos de un blog. Ya no hace falta que nos cuente qué es un gadget; hace falta que nos ayude a entender qué significa.
  • Quién compite por la atención. Hace veinte años competíamos con otros blogs; hoy competimos con un resumen automático que lee a todos ellos.

Lo que no ha cambiado:

  • La importancia de un dominio propio. Reader, Google+ y Taringa! desaparecieron. Una URL propia sigue siendo lo único que no depende de la hoja de ruta de otra empresa.
  • El valor de la utilidad. Los artículos que resuelven un problema concreto siguen siendo los que más tiempo viven.
  • La necesidad de una voz. Cuando cualquiera puede generar un texto correcto en segundos, lo escaso es una mirada con criterio propio.

Conclusión: seguir escribiendo es una forma de seguir siendo fuente


En agosto cerrábamos con una advertencia: el riesgo de una internet llena de respuestas y cada vez más vacía de fuentes. Este artículo es su continuación natural, porque un blog independiente es, precisamente, una fuente. Trece años dan para ver caer lectores de RSS, redes sociales y comunidades enteras. Lo que no ha caído es la necesidad de que alguien investigue, pruebe, se equivoque, corrija y lo cuente con su propia voz. Eso es lo que alimenta a los buscadores, a las newsletters y, hoy, a los modelos de IA. Si nadie lo hace, no queda nada que resumir. Así que la respuesta a la pregunta del principio es sí, tiene sentido. No porque un blog sea hoy el medio más eficiente para llegar a la gente, sino porque sigue siendo el único lugar de internet que es realmente tuyo.